Sobre la facilidad a la hora de reenviar cadenas de correo electronico
Uso Internet desde hace unos 9 años. Y durante todo ese tiempo, siempre me ha llamado la atención la facilidad con la que muchas personas reenvÃan cadenas de correo electrónico. Cosas del tipo “Bill Gates está regalando su fortuna y le da un dólar a cada uno que reenvÃe este correo” o cuestiones similares aún llegan cada tanto a mi bandeja de entrada. Muchas de esas cadenas llevan años dando vueltas por la Red, e incluso están documentadas en sitios como Snopes. Una de las cosas que me impresiona es que la actividad del forwardeo es incluso practicada por gente que es realmente inteligente y muy capaz en las cosas que hace, y que sin embargo prefiere reenviar este tipo de cosas antes que dudar saludablemente de cualquier texto que se le cruce por el camino.
Como no me gusta hacer afirmaciones categóricas sobre temas que no he investigado de manera metodológicamente fundada, prefiero hacer una serie de hipótesis sobre el tema de los forwards:
Argumento 1: “¿A quién le hace daño un simple reenvÃo de un correo electrónico?”. Uno de las excusas más usadas es que siempre es bueno reenviar un mail sólo “a ver si es cierto”. O sea, “por las dudas”. Total, la idea de fondo es que “a quién le puede hacer daño un mail más o uno menos”. Claro, como muchos son los que piensan asÃ, en realidad nos llegan una buena cantidad. A ver si nos entendemos: los correos inútiles molestan. Y si son son inútiles, lo mejor es que simplemente no nos lleguen.
Argumento 2: “Pero lo firma alguien importante”. Éste tema es interesante. Por lo general, quienes reenvÃan estas cadenas confÃan ciegamente en estos textos, y dan por sentado que todo lo que se afirma en ellos es verdad. Claro, quienes armaron la cadena se preocuparon por incluir ciertos rasgos de verosimilitud, y citan a gente realmente existente, o incluye teléfonos, u otro tipo de datos. Y lo hacen porque dan por sentado que nadie se preocupa por chequear esos datos. Al fin y al cabo, es más fácil hacer clic en forward que ponerse a investigar. Recientemente recibà una cadena que denunciaba una presunta utilización de una presunta droga muy peligrosa, y que venÃa firmada por una investigadora universitaria. Bastaba entrar en Google, y diez segundos después, con una simple búsqueda a partir del nombre de la persona, encontrar que ella ya habÃa desmentido hacer enviado tal correo electrónico. Todo el proceso me debe haber tomado un minuto ¿Tan difÃcil es hacer una simple búsqueda?.
Entonces, si reciben una cadena de correo electrónico, y tienen dudas sobre su veracidad, hagan algo simple: busquen en Google. Usen algún dato de ese texto para buscar, y seguramente en apenas segundos encontrarán datos muy valiosos. Ok, seguirá siendo más fácil simplemente hacer dos clics para hacer forward, pero después no se enojen si alguien les pide que no les envÃen más cadenas, ni respondan con esas asunciones de sentido común del tipo “¿pero a quien le puede molestar un simple mail”?
Cuando todos los dÃas recibÃs varios de esos, molestan.




