Desesperación / aburrimiento
Vaya a saber que tipo de estado de desesperación o profundo aburrimiento te puede llevar a leer este tipo de libros…
Vaya a saber que tipo de estado de desesperación o profundo aburrimiento te puede llevar a leer este tipo de libros…

“En los últimos cinco años ha nacido una nueva categoría de alimentos altamente procesados que reciben diversos nombres, tales como tecnoalimentos, netracéuticos (…) o alimentos funcionales. (…) Nestlé, Unilever y Kraft han realizado cuantiosas inversiones en alimentos funcionales, con un mercado global de 9900 millones de dólares en 2003 y unas perspectivas de crecimiento sostenido de 16% al año. (…) Los alimentos probióticos actuales se supone actúan restaurando el equilibrio de la microflora del tracto digestivo porque aportan millones de bacterias especializadas (…) Actimel se vende a aproximadamente 5,5 euros el litro. Si se presentara en un aburrido envase de litro de tetrabrik estaríamos en condiciones de comparar su precio con el de la leche normal y corriente u otras bebidas de yogur y, probablemente, nos negaríamos a comprarlo, pero, envasado de forma tan astuta en una botellita con la dosis diaria que esconde el recargo a pagar, resulta atractivo. Los márgenes de beneficio de esta pequeña y cara bebida de yogur producida a bajo coste son de cerca del 40%. (…) Uno de los problemas es que esos mismos alimentos probióticos que se supone son buenos para nuestra salud pueden tener altas concentraciones de otros ingredientes que no lo son. (…) Estos productos, cuyos fabricantes afirmaban que contribuía a mejorar el sistema digestivo, resulta que necesitaban de unos hidratos de carbono refinados que alimentan la flora intestinal dañina (…) La manera mejor y ms barata de estimular la proliferación de una gran cantidad de bacterias beneficiosas en la flora intestinal es, sencillamente, comer hidratos de carbono complejos y ricos en fibras (…) Los investigadores de la FSA (Agencia de normas alimentarias de Gran Bretaña) hallaron que un gran número de productos probióticos ni siquiera contenían las bacterias que figuraban en la etiqueta (…) La creación de Actimel, la L. Cassei Immunitas, reveló una “escasa supervivencia” en el proceso de simulación de digestión cuando alcanzó el intestino gruesa (…) La adición de todos estos probióticos no afectó en general el número de bacterias presentes en el intestino (…).
Lawrence, Felicity (2008) “Leche” en ¿Quién decide qué comemos? Cómo el negocio de la alimentación perjudica la salud, la economía y el medio ambiente. Barcelona, Tendencias / Urano, 2009.
Vida VacÃa está de regreso, luego de pasar dos semanas offline por problemas con la base de datos. Algo malo: se perdieron las entradas de los últimos meses. Voy a ver si puedo recuperarlas de otros lados, pero no aseguro nada. Pero al menos el blog ya está funcionando de nuevo.

Allá por octubre de 2004, escribà en este blog una entrada sobre la flojÃsima sexta temporada de Sex and The City, y el final de la serie (y que puede leer en este enlace). Y ayer, por una invitación, fui a ver la pelÃcula. No me interesa hacer una crÃtica de la pelÃcula; hay gente más capacitada que puede escribir cosas decentes. Prefiero concentrarme en un punto: el desarrollo de los personajes, que es probablemente uno de los cambios más fuertes en el pasaje de la serie a la pelÃcula.
OK: aclaro de antemano que la pelÃcula no me gustó nada, en particular la última media hora, donde ya daban ganas de levantarse e irse, porque el final feliz se venÃa pidiendo paso a los gritos. Pero esto es algo personal, y ustedes opinaran como se les ocurra.
Los guionistas de Hollywood deben contarse entre los mejores lectores de Propp. Cualquier pelÃcula “tanque” viene con las mismas ideas: la heroÃna, el principe azul, etc. Pero la figura que nunca puede faltar es el bufón, el personaje cómico. ¿Quien cumple ese papel en la pelÃcula de Sex and The City? Charlotte. Literalmente, la convierten en un ser ridÃculo y cómico. Es el Jar Jar Binks, que incluso hasta se caga en una escena para que todos rÃan. Incluso cuando en la serie era el más unidimensional de los personajes, el paso al cine la aplana por completo. Bueno, a alguien le tenÃa que toca el papel de bufón.
Lo segundo: los personajes masculinos. En la serie siempre fueron un rol secundario en relación a las “cuatro amigas”, pero en la pelÃcula están por completo desdibujados, sin ningún desarrollo de su personalidad. Steve es apenas un pobre perdedor; el esposo de Charlotte apenas tiene tres lÃneas hacia el final de la pelÃcula; el novio de Samantha se pasea aquà y allá, y ni siquiera se emociona un poco en la escena más larga que le toca jugar; Mr. Big acepta casarse, se arrepiente y después se casa. Too much.
Carrie sigue en la onda pelotuda de las dos últimas temporadas de la serie, y Miranda pasa de cÃnica a amargada. No es nada para destacar, pero si se toma en cuenta como la serie fue barranca abajo, la pelÃcula sobre acentúa ese hundimiento. Esperen un par de años y la van a ver un domingo a la tarde en algún canal abierto de televisión.

Muchos suponen que hay una correlación entre el precio del vino y su calidad. O sea: más caro, mejor. Pero parece que esa correlación no es tan evidente. En Portfolio cuentan sobre un estudio, donde se realizaron seis mil blind tests, donde se probaron botellas de vino que iban de los 2 a los 150 dólares.
Los resultados: no siempre hay una correlación entre precio y percepción. De hecho, muchos de los que hicieron la prueba pusieron valores más altos a vinos más baratos. El efecto era mucho más marcado si se optaba por quitar de la muestra el 10% más económico y el 10% más caro. Al final, el vino más caro era considerado por muchos participantes del test como de menor calidad.
O sea: si el vino que les gusta es de gama media, o de pocos dólares, no se sientan culpables de tener un “gusto poco desarrollado”. Probablemente compren un vino más caro, y les guste aún menos. Y ahà se sientan culpables, pero de gastar de más para tener menos percepción de la calidad. Algunos opinarán que hay que educar mejor al paladar; otros, que simplemente hay que seguir como siempre, y tomar lo que te gusta.
La imagen que abre la entrada pertenece a robsmith-qld y fue publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.
Es notable ver como en nuestras casas, en el transcurso de varios años, terminamos con una gran cantidad de tecnologÃa completamente obsoleta, y que por largo tiempo nos negamos a tirar a la basura. Ayer se me ocurrió hacer una limpieza de un arcón de madera donde van a parar cables y electrónicos, y no pude dejar de sorprenderme la cantidad de cosas inútiles que allà estaban guardadas. Cables de 27 pines para impresoras -y adaptadores de 27 a 9 pines; al menos tres discman que no se usan hace años y que ni siquiera funcionan ya -ni siquiera reproducÃan mp3, aclaro; una cámara analógica que ya ni recordaba -y que ya tiene nuevo dueño
; cables de datos de varios teléfonos celulares que ni siquiera tengo ya; tres docenas de diskettes; un módem para teléfono; varias placas de audio y video de viejas PCs; agendas electrónicas en sus versiones más económicas -y que ni siquiera funcionan-; extensores de conexiones de Red y de cable para teléfonos; una especie de pendrive – cámara de Philips que sacaba fotos pésimas; y varias cosas más que ya me olvidé.
Me negué a tirar algunas cosas que en su momento usé mucho, como mi Palm IIIxe y su hermoso teclado plegable, que guardé en una nueva bolsa junto con el cradle de alimentación; y un discman Philips que reproduce MP3 y que aún quiero conservar. Lo que me inquieta es como, con el paso del tiempo, acumulamos más y más objetos en los baúles de la casa. Y eso que ni siquiera empecé con el proceso anual de acomodar y seleccionar el papelerÃo que acumulo en el departamento…
Comments Off
…que en un lugar de vacaciones alguien te pide que le saques una foto, te pase para ello una cámara analógica, y ni siquiera acordarte como era eso de enfocar a través del visor. ¿TodavÃa hay casas de revelado de rollos?

Redes inalámbricas que se podÃan captar en la zona de comidas del Village Caballito, viernes 12 por la mañana. Buena forma de opinar.
Comments Off
Los programas de noticias de Buenos Aires informan constantemente sobre el estado del tiempo. Y los canales de televisión tienen, de manera permanente, la temperatura en la parte inferior de la pantalla. Para los que vivimos en esta ciudad, es parte de algo obvio y casi natural, a tal punto que olvidamos bastante que eso no es algo que suceda en todos lados.
De hecho, en la última semana estuve en Córdoba en la Bienal de Comunicación. Y el primer impulso, antes de salir muy temprano en la mañana, fue chequear, en los canales de televisión locales, la temperatura y eventualmente el pronóstico del tiempo. Nada. No sólo no figuraba la temperatura en la parte inferior de la pantalla; tampoco los noticieros estaban obsesionados por el tiempo. Al final, habÃa que abrir la ventana y ver como venÃan las cosas.
Al final, estar todo el dÃa al tanto del tiempo, que los meteorólogos sean columnistas estrella, que la temperatura figure todo el dÃa de manera permanente, y que el pronóistico del tiempo aparezca cada 15 minutos, todo eso parece más una obsesión porteña que una necesidad real de información. Menos mal que Netvibes tenÃa al menos un pronóstico extendido del tiempo para saber al menos lo que iba a pasar en los próximos dÃas en la ciudad de Córdoba y Carlos Paz
Comments Off
Vida VacÃa se ha mudado a su nuevo hogar, un servidor virtual dedicado de Media Temple, donde en algunas horas también se va a mover Blog de Viajes. Ya ven además que hay aspecto nuevo, bien simple, aunque todavÃa tengo que traducir el template.
A todo esto, muchas gracias a los que citaron a Vida VacÃa en el Blog Day, ya les devolveré el favor.
Y espero en un par de dÃas dejar la casa ordenada
Comments Off
Creo que ya es hora de que los creativos de la publicidad argentina dejen de abusar de la acumulación de situaciones absurdas para promocionar cualquier producto. No importa que sea una cerveza, una cadena de electrodomésticos, autos, pañales o mermeladas; todo se puede “vender” con un comercial que básicamente se reduce a una acumulación de una persona o de varias personas involucradas en situaciones absurdas. El resultado: tres meses después, recordamos algunas de las situaciones, pero ya no tenemos ni idea de qué producto era el promocionado. ¿Es este el tipo de resultado que querÃa el anunciante, que seguramente pagó cientos de miles de pesos en pagar los espacios en los medios?
Tantas publicidad que acumulan situaciones absurdas es agotador. Cuando todos hacen lo mismo, no tiene gracia alguna. A ver si terminamos de una vez con esta moda. Al menos, antes que los anunciantes caigan en la obvia conclusión que están tirando la plata en un aviso con más destino de festival que de auténtica promoción de un producto.
Rodrigo me pasó el testigo, asà intentaré salir de la manera más elegante posible de esto:
La verdad es que a mà nunca me gustó pasarle el testigo a nadie, asà que este meme, al menos por este lado, muere acá.
Sé que está un poco pasado de moda, pero en la librerÃa que se encuentra en Av. Corrientes al 1800, entre Riobamba y Callao, frente al hotel Bauen, se pueden conseguir a tan sólo 8 pesos (menos de 3 dólares, para quienes están fuera de Argentina) todos los libros de Michael Moore traducidos al castellano, como Todos a la calle, Estúpidos Hombres Blancos, Qué han hecho con mi paÃs, Cartas desde el Frente y la GuÃa Oficial de Fahrenheit 9/11. Me olvidé de anotar la dirección exacta, pero se trata de una librerÃa que más bien es un pasillo profundo, y que tiene sólo ofertas -algunas de ellas muy buenas, como en este caso. Si paso por allà durante el fin de semana, agrego la información.
Supongo que para muchos el tiempo de leer a Michael Moore se ha pasado, pero Todos a la calle -Downside This!, el mucho mejor tÃtulo original en inglés- es un libro que realmente vale la pena, y que se podrá repasar incluso cuando ya nos hayamos olvidado de Bush y toda esa gente -aunque difÃcilmente nos olvidaremos de sus polÃticas, porque éstas parece que sobrevivirán mucho tiempo más, para nuestra desgracia.
Uso Internet desde hace unos 9 años. Y durante todo ese tiempo, siempre me ha llamado la atención la facilidad con la que muchas personas reenvÃan cadenas de correo electrónico. Cosas del tipo “Bill Gates está regalando su fortuna y le da un dólar a cada uno que reenvÃe este correo” o cuestiones similares aún llegan cada tanto a mi bandeja de entrada. Muchas de esas cadenas llevan años dando vueltas por la Red, e incluso están documentadas en sitios como Snopes. Una de las cosas que me impresiona es que la actividad del forwardeo es incluso practicada por gente que es realmente inteligente y muy capaz en las cosas que hace, y que sin embargo prefiere reenviar este tipo de cosas antes que dudar saludablemente de cualquier texto que se le cruce por el camino.
Como no me gusta hacer afirmaciones categóricas sobre temas que no he investigado de manera metodológicamente fundada, prefiero hacer una serie de hipótesis sobre el tema de los forwards:
Argumento 1: “¿A quién le hace daño un simple reenvÃo de un correo electrónico?”. Uno de las excusas más usadas es que siempre es bueno reenviar un mail sólo “a ver si es cierto”. O sea, “por las dudas”. Total, la idea de fondo es que “a quién le puede hacer daño un mail más o uno menos”. Claro, como muchos son los que piensan asÃ, en realidad nos llegan una buena cantidad. A ver si nos entendemos: los correos inútiles molestan. Y si son son inútiles, lo mejor es que simplemente no nos lleguen.
Argumento 2: “Pero lo firma alguien importante”. Éste tema es interesante. Por lo general, quienes reenvÃan estas cadenas confÃan ciegamente en estos textos, y dan por sentado que todo lo que se afirma en ellos es verdad. Claro, quienes armaron la cadena se preocuparon por incluir ciertos rasgos de verosimilitud, y citan a gente realmente existente, o incluye teléfonos, u otro tipo de datos. Y lo hacen porque dan por sentado que nadie se preocupa por chequear esos datos. Al fin y al cabo, es más fácil hacer clic en forward que ponerse a investigar. Recientemente recibà una cadena que denunciaba una presunta utilización de una presunta droga muy peligrosa, y que venÃa firmada por una investigadora universitaria. Bastaba entrar en Google, y diez segundos después, con una simple búsqueda a partir del nombre de la persona, encontrar que ella ya habÃa desmentido hacer enviado tal correo electrónico. Todo el proceso me debe haber tomado un minuto ¿Tan difÃcil es hacer una simple búsqueda?.
Entonces, si reciben una cadena de correo electrónico, y tienen dudas sobre su veracidad, hagan algo simple: busquen en Google. Usen algún dato de ese texto para buscar, y seguramente en apenas segundos encontrarán datos muy valiosos. Ok, seguirá siendo más fácil simplemente hacer dos clics para hacer forward, pero después no se enojen si alguien les pide que no les envÃen más cadenas, ni respondan con esas asunciones de sentido común del tipo “¿pero a quien le puede molestar un simple mail”?
Cuando todos los dÃas recibÃs varios de esos, molestan.
Me pregunto con qué criterio el personal de Falabella ha reunido, en mismo estante, juguetes de Frutillitas y ceniceros. Es cierto que comparten el mismo color, pero me parece que sus finalidades no son exactamente las mismas…

Foto tomado el domingo 20 de agosto en el Falabella de Florida al 300, Buenos Aires.
Comments Off
Que un periodista de medios gráficos cometa errores de ortografÃa, ¿afecta su credibilidad como profesional? ¿O lo que importa es la cantidad de fuentes que tiene, su capacidad de generar noticias, su “olfato” para ver tendencias a futuro? Hace unos dÃas publiqué una entrada donde ironizaba sobre los comentaristas de algunos blogs, que están obsesionados por las faltas de ortografÃa, y ni siquiera leen el sentido del texto -aunque algunos no vieron la ironÃa, por desgracia. En los medios tradicionales, en alguna época hubo correctores -en muchas editoriales aún hay, claro. Y por algo estaban: porque en el apuro, cometemos errores. Pero los blogs no tienen, y los medios tradicionales ya casi tampoco. Con el tiempo, quienes estamos en el periodismo nos vemos cada vez más expuestos a estas equivocaciones. ¿Mellan ellas nuestra credibilidad como profesional, o es sólo obsesión de comentaristas de blogs con mucho tiempo libre?
Mi hipótesis: los blogs falsos de personas conocidas son una buena excusa para que se los pueda insultar de lo lindo. O sea, creo que cada vez veremos más de estos tipos de blogs, y que lo atractivo será la inventiva de los lectores a la hora de practicar el viejo arte de la puteada.
Y si no me creen, chequeen los comentarios en el blog del falso Fernando Niembro. Parece que hay más de uno que se la tiene jurada. Y supongo que pronto tendremos más blogs de ese tipo. Obviamente, los blogs reales de algunos personajes conocidos hace rato que eliminaron los comentarios, porque la gente es mala y comenta y dice cosas feas. Buenos tiempos aquellos, en que uno podÃa decir cualquier cosa en la tele o los diarios, y los lectores sólo podÃan protestar para sus adentros.
Sobre los blogs “truchos”, pueden ver una nota que salió hacer algunos dÃas en ClarÃn.
Comments Off
Llegó el momento de tomarse un descanso. Estaré fuera de Buenos Aires hasta mediados de febrero. Destino: Brasil (RÃo, Floripa, Curitiba, y supongo algún lugar más). Supongo que escribiré algunas cosas mientras esté afuera en Blog de Viajes, pero Vida VacÃa quedará en paz por un par de semanas. Nos vemos a la vuelta.
Comments Off
El clima está de lo peor en Buenos Aires, y desde hace 10 dÃas no para de llover de manera intermitente. Particularmente ayer se llovió todo. Asà que una opción obvia era mirar que daban en el cable, y me encontré con un extraña joyita en la tarde de iSat, un canal de cable dedicado a pasar pelÃculas: Drop Dead Gorgeous -traducido, en un intento de recuperar el juego de palabras en ingés como Muérete, Bonita. Se trata de un “falso documental”, que sigue la elección de la reina de belleza de Pine Ridge, un pueblo en Minessota. Los protagonistas: Kirsten Dunst, Ellen Barkin, Denise Richards, Kirstie Alley. En el medio, hay asesinatos, bailes, y una ácida crÃtica de ciertas tradiciones del sur de los Estados Unidos -como el patrioterismo, el uso de armas, etc. Incluye un blasfemo cuadro musical con Denise Richards bailando con un Jesús de trapo crucificado y todo, al que le canta una canción de amor. Chequeen la revista del cable por si pueden verla, vale la pena. Sobre todo si afuera lo único que pasa es que llueve, y llueve, y llueve…
Finalmente, está bastante avanzado todo el proceso de migración, que nos llevó, en primer lugar, cambiar de hosting, y en segundo lugar, a migrar a la versión 2.0 de WordPress. El resultado es que todavÃa hay que hacer un montón de retoques a la base de datos, en particular porque los plugins se activan por defecto (ignoro la razón). Asà que los quité todos, con excepción de los que filtran el spam. Mientras acomodamos todo en la nueva casa, iremos alternando nuevas entradas y arreglos en los viejos textos, que en algún caso han quedado invadidos de extraños caracteres. Y después, en algunos dÃas, nos iremos de vacacaciones. Muy merecidas, por cierto.
Comments Off