Blogs y medios, de lo unidireccional y privado a lo dialogico y publico

Aug 11 2008

El consumo de medios parecía algo claramente establecido: si optábamos por enterarnos de los hechos mediante la lectura, por ejemplo, de un diario, era claro que nos sometíamos a una relación unidireccional, donde nuestra voz no era escuchada. Asistíamos además a un acto claramente privado; nuestra opinión o conclusiones sobre nuestra lectura eran parte de aquello que quedaba fuera de la vista pública, y de la regulación del Estado.

¿Cómo ingresan los comentarios de los lectores en este modelo, tanto en el caso de los blogs como de los medios digitales en general? En permitir la reaparición, de manera parcial, del modelo dialógico en la comunicación mediática. Justamente, en tanto los lectores / usuarios podían abandonar el modelo unidireccional, que los dejaba en el papel de comentaristas de la noticia en el ámbito privado, para poder dejar su texto en un foro público.

¿Por qué hablamos de una “reaparición parcial del modelo dialógico”? Porque ese diálogo está sometido a una serie de reglas que son específicas de Internet. Si bien en principio se puede asumir que cualquier usuario que lea una página que tenga comentarios habilitados pueda sumar su opinión, hay una serie de restricciones que no se daban en el espacio público. Por ejemplo, el sitio puede exigir la registración previa, incluso con el número de documento, como hace LaNacion.com. También los comentarios pueden ser moderados; en el caso de que algún usuario se sienta ofendido o asuma que el texto dejado por otro usuario viola las reglas del sitio , puede informarlo al moderador para que éste decida si el comentario debe ser borrado o permanecer en la página.

¿Y en dónde entra el tema de lo privado en este esquema? En que, bajo el esquema tradicional, los textos de un diario eran consumidos normalmente en el ámbito privado. Y muchas de las opiniones que el lector podía tener al momento de leer quedaban allí, fuera de la vista pública. En muchos casos, esas opiniones no hubieran calificado para aparecer en un medio, en tanto no cumplían con las normas que marcaban las rutinas productivas del periodismo. Y no aparecían, además, porque el medio era unidireccional en su comunicación.

Lo interesante es que, mediante los formularios de comentarios, algunas de esas opiniones ahora pueden comenzar a aparecer. Pero conservan, en muchos casos, las características que tenían en el espacio privado, pero ahora volcadas a lo público. Se pueden leer en algunos medios como algunos usuarios no tienen mayor empacho en hacer declaraciones racistas, en pedir mano dura o ejecuciones extrajudiciales en el caso de las noticias policiales, o lanzar ataques personales contra determinados periodistas.

Allí tenemos un cruce interesante: encontrar en las versiones digitales de los diarios y en blogs muchos comentarios que tradicionalmente forman parte del espacio privado, pero que han sido dados a conocer en el espacio público, en buena parte porque sus responsables asumen que no deberán cargar con las sanciones de la comunicación copresencial. En cierta medida, se recupera el espacio dialógico, pero la condición es un anonimato que impide la aplicación de las reglas de la interacción tradicional.

One response so far

  1. [...] La semana pasada, planteaba que una de las diferencias de la conversación en los blogs, con respecto a la vida cotidiana, era el hecho de que en Internet existía la posibilidad de la moderación. Pero hay otro tema central: la sensación de anonimato. Si bien es cierto que tal anonimato nunca es total y que en la Red siempre dejamos rastros, lo cierto que es, al dejar un comentario, se puede esperar con cierta razonabilidad que el autor de un blog jamás se entere de la verdadera identidad del autor de ciertos comentarios. [...]

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