Desde hace décadas, las empresas grandes y medianas dan por sentado que cada tanto aparecerán en los medios. Por ello, y para que su imagen no se vea afectada, suelen contratar “especialistas en relaciones públicas” que se ocupen de mantener las relaciones con los medios. Hasta no hace mucho, los periodistas no eran tantos, y una agencia de RR.PP. podÃÂa identificar a los más importantes y mantenerlos al tanto de las novedades de la compañia, atender sus pedidos de información y, desde ya, velar por que no se dijera nada malo. Y si algo malo iba a ser publicado, se planeaba una estrategia para responder rápidamente al inconveniente y salvar la imagen de la compañÃÂa hasta donde se pudiera.
Los blogs están llamados a causar una pequeña conmoción en esta estructura. En principio, porque se tratan de miles de publicaciones, con las cuales es imposible no sólo mantener contacto por su elevado número, sino que además están escritas, por lo general, por personas que no son periodistas. O sea, por usuarios comunes, que antes no tenÃÂan voz sino a través de los medios. Frente a ello, es complejo para el mundo de las relaciones públicas planear una estrategia para el sector. ¿Cómo evitar que un usuario con un mala experiencia de compra narre sus desventuras en su blog y lo propague por toda la Red? Hay algunas circunstancias que tendrán que tomar en cuenta las compañÃÂas y sus “especialistas en comunicación corporativa”: no todos los blogs son iguales, y no se los puede concebir sólo como potenciales enemigos.
No todos los blogs son iguales, en tanto algunos de ellos tienen mucha más capacidad de imponer agenda sobre el resto de la blogósfera. Ya sea porque tienen más lectores, mejor calificación en Google o una importante red de relaciones y conocidos en el segmento de los blogs, algunos sitios pueden causar cierto impacto sobre la comunicación de las empresas. Esto no parece demasiado desconocido: con los medios tradicionales pasa lo mismo. No es lo mismo un diario con decenas de miles de lectores que una revista especializada. Y con los blogs irá sucediendo algo similar; no se los puede leer a todos, asàque se leerá a aquellos que sitios como Blogpulse o Technorati marquen como más relevantes. Con el tiempo, comenzará a existir una relación diferenciada con estos bloggers. Como planteaba en un texto anterior, en el futuro podremos esperar una separación muy clara entre blogs consolidados y nuevas propuestas. Y las empresas van a jugar una parte importante en esa consolidación.
No se los puede concebir como enemigos, en tanto, en primer lugar, el papel de las relaciones públicas de una empresa no consiste en enfrentar a aquellos que escriben sobre ella y tratarlos como adversarios. El objetivo, desde hace mucho, es cooptarlos a su favor. Y en el caso de los medios y los blogs, lo que buscarán es cooptar su agenda y ponerla al servicio de su marketing. Obviamente que tendrán que idear procedimientos nuevos. A diferencia de los periodistas, los bloggers tienen mucha menos presión y menos incentivo en acatar determinados cursos de acción. ¿Qué problema podrÃÂan tener a la hora de quejarse de la compañÃÂa X, que los trató muy mal? Jamás se cruzarán con sus ejecutivos en un evento, ni recibirán llamados “preocupados” por parte de las agencias de prensa, ni serán invitados a las cenas de fin de año. ¿Cómo se las arreglarán las empresas con los blogs entonces? Tendrán que idear estrategias que les permitan explotar el carácter colaborativo y horizontal de este mercado, pero a la vez dar cuenta de las diferencias importantes que existen en la blogósfera. Eso no incluye, por ejemplo, pagarle a ciertos blogs para que escriban a tu favor, como ya pasó más de una vez. Ese tipo de estrategias se te vuelve en contra, de la misma manera en que pagarle a los periodistas para que no te traten mal es una pésima estrategia. A la larga, quita credibilidad al periodista y hace que muchos se pregunten en que andará esa empresa que tiene que pagar a terceros para que no hablen mal de ella.
De todas maneras, eso no terminará con los “problemas de comunicación”, una frase muy polÃÂticamente correcta que muchas veces encubre cosas más puntuales: que las compañÃÂas suelen tratar muy mal a sus clientes; que de vez en cuando se involucran en algún oscuro asunto millonario; que tienen algunos problemitas con la ecologÃÂa aquày allá; que pagan sueldos miserables en paÃÂses gobernados por dictaduras que violan cuanto derecho humano exista y luego venden esos productos a precios con muchos ceros; y cosas de este tipo.
Pero a la larga, las empresas y sus estrategias de comunicación corporativa harán pie en la blogósfera, y cooptarán (o harán esfuerzos importantes por hacerlo) a buena parte de la agenda de los sitios más importantes. Recuerden que, al menos en el tema de la agenda, lo clave no es hablar a favor o en contra de determinado tema; en tanto todos hablamos del mismo asunto, terminamos construyendo una misma agenda.
(Texto escrito para el V Festival de Blogs, que esta semana tiene como tema “La empresa ante los blogs”. El anfitrión de esta semana es Estratega).