Un par de meses atrás, hice una entrada donde hacía mi aporte acerca de la definición de qué es un blog. Allí decía que “una de las razones del éxito del formato blog es su énfasis en la colaboración entre usuarios y bloggers. Quienes comentan en nuestro sitio no sólo pueden hacernos notar su disconformidad con nuestras ideas e insultarnos; también, y sobre todo, pueden complementar la información, sumar más datos, rectificar algunas afirmaciones. Realmente, un blog realmente es útil cuando el blogger y sus lectores contribuyen a hacerlo así”. Hoy me encuentro con una entrada en Minid donde cuenta que, debido al spam, ha decidido eliminar los trackbacks. Y completa con una frase bastante directa: “Como siga esto así de los comentarios, ni moderandolos me voy a conformar. Directamente cerraré toda opción de comentar así no tengo que perder minutos de mi vida moderando comentarios ni manteniendo el weblog de comentarios basura”. No puedo dejar de manifestar mi sorpresa frente a este tipo de “decisiones”. Estoy de acuerdo con el tema de la molestia por el trackback spam, pero eliminar toda posibilidad de colaboración por parte de los lectores es simplemente quitar todo interés a los blogs. O sea, volveríamos a la era de las páginas personales, y a desperdiciar muchas de las potencialidades de Internet.

Una cosa es el enojo, y otro es desconocer la importancia de las posibilidades de colaboración, que es el rasgo que hace interesante a los blogs. Todo esto no es sólo cuestión de ego y envidia, como a veces alguna gente quiere hacer notar cuando critica a los blogs como herramienta de publicación. Es realmente mucho más que eso, mal que les pese a los criticones de siempre.

Y haría un trackback a Minid con mi opinión, pero ya los bloqueó. En tanto es su blog, tiene el derecho de limitar la participación. Pero creo que todos deberíamos buscar soluciones no tan radicales al respecto.