Ay, Bristol

Aug 07 2004

Pobre Bristol. Como banda nunca terminaron de salir de una cómoda segunda línea del circuito porteño de rock. Su brit pop solía ser agradable pero no conmovía mucho a nadie ni conseguía demasiados recuerdos. Acaban de sacar su segundo disco, llamado Solos, y han conseguido algo notable: que la versión argentina de Rolling Stone, que es capaz de hablar bien del disco del hijo de la Mona Jiménez, diga que el álbum da la sensación de ser “un karaoke en español sobre un disco de The Smiths” y que “intenta ser romántico como el invierno, pero termina siendo frío y aburrido”.

La revista le pone dos estrellas al disco, sobre cinco.

Que feo debe ser que hasta Rolling Stone te pegue palos. Aún no escuché este disco, pero el anterior, llamado Todo lo que ves, bastante liviano y en el fondo poco trascendente. No dejaba de ser agradable de escuchar, pero era olvidado algunos segundos después de ser escuchado. Leve, demasiado leve, el disco rápidamente se perdía en nuestra discoteca para no ser rescatado más. La edición original es lo mejorcito: en vez de booklet, un montón de postales.

Igual, estaría bueno ver si Rolling Stone puede tener la honestidad de ser duros con algún disco de una multinacional, y no sólo tener criterios realmente críticos con las ediciones independientes, ¿no? Vamos a ver si un día le pegan palos de frente a los discos de Bersuit Vergarabat o La Renga, en vez de dar vueltas con algunas de esas frases iniciáticas del tipo “es un disco de transición” :P .

3 responses so far

  1. Lo leí ayer y justo le comentaba a Marteen C. qué mala leche tuvieron los de RS, por más que Bristol no sea mi banda de cabecera.

  2. Tecnicamente sonaban bien, pero les faltaba magia, sobretodo a la naif cantante, buena voz poco espiritu, las letras con escaso compromiso,
    a excepcion de Solos, fue el manotazo del ahogado…

  3. En fin, que vivir en Mendoza y escuchar a BRISTOL debe ser necesariamente algo más emocionante que hacerlo desde la gran magnitud de un conglomerado como el que ya sabemos.
    Yo afortunadamente escucho bastante música de la llamada “nueva” y tengo la oportunidad de difundirla en la radio y tengo que confesar que BRISTOL es, a estas alturas, una de mis músicas favoritas a la hora de recordar qué cosas disfruté cuando tuve la oportunidad de hacerlo.
    Los sonidos de BRISTOL aún hoy me siguen invitando a la emoción porque mi vida complicada también es leve y, a veces, insoportable…
    Besos eternos a Rowina….

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