El dolor

The Hurting, el primer disco de Tears for Fears, es uno de mis discos predilectos de los ’80s. Tomé contacto con él de la manera usual: lo encontré en una disquerÃÂa en Boulogne, provincia de Buenos Aires. Estaba de oferta en una batea llena de cassettes a un precio ridÃÂculo, allá por 1987. Si bien la edición original era de 1983, fue necesario el suceso de Shout para que Polygram lanzara una versión nacional. Por aquel entonces, las ediciones importadas eran inalcanzables, y apenas uno podÃÂa darse algún lujo cada tanto. Después llegó el dólar barato del menemismo y las redes de P2P, y cambiaron bastante las cosas.
The Hurting es un álbum lleno de melodÃÂas pop, pero repleto de dolor y climas opresivos, que incluso contagian los momentos más up del disco, como Mad World o el melancólico Pale Shelter. Pero es en los momentos menos famosos de The Hurting donde asoma lo más genuino de la primera etapa de Tears for Fears. En la repetición angustiante de The Prisoner (“here behind the wall / I feel so small”) o en las repetitivas bases de Ideas as Opiates y Start of the Breakdown se conjuga lo más interesante de un disco que, en aquel momento, no mereció tanta atención.
Hay que reconocer que las temáticas de las letras son mucho más oscuras y depresivas que la música. Aún cuando en esa época los Tears for Fears bastante oscura, cercana a la escena post punk de aquella época, su música era bastante más luminosa.
Claro, después llegarÃÂa Songs from the Big Chair y la tentación beatle de Sowing the Seeds of Love y todo se irÃÂa a la mierda. Pero esa es otra historia.
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un par de veces -o un par de decadas- ya que ninguno de sus colegas de la era Madchester ha salido bien parado de sus respectivas re-reuniones (y eso que los Happy Mondays contaron con la “publicidad” de la pelÃÂcula “24 Hour Party People”…). Aah Jorge tiene un recuerdo para el hermoso primer LP de Tears For Fears, otro caso de grupo que se estropeó en una mal entendida evolución artÃÂstica y que estos dÃÂas vuelve a la carga con su formación original (
No estoy de acuerdo con tu critica, en absoluto. The Hurting es un buen comienzo para Tears for Fears, pero lo mejor, lo que demuestra que el pop puede ser tan respetado como el buen rock, viene con los discos siguientes. Seeds of Love es imbatible, y si te da el cerebro, vas a poder apreciar los discos de tears for fears del 93 hasta la actualidad.
¿Qué es eso de “si te da el cerebro”? Tu opinión me parece completamente válida, en tanto es tu postura particular, pero esas apreciaciones que tienden a creer que el otro sólo es inteligente porque tiene los mismos gustos que uno es completamente triste y, por supuesto, muy poco inteligente. A mi los discos que vienen después de The Hurting me parecen muy malos; es mi opinión y si no estás de acuerdo, me parece absolutamente respetable. No voy a creer que por eso sos poco inteligente; no soy tan soberbio
.
Lamento el exabrupto anterior pero todos parecen haberse puesto de acuerdo en destruir lo que ha estado haciendo TFF. Y con difusiòn prácticamente nula el resultado es que la posibilidad de verlos de nuevo en Argentina se hace cada vez más remota. Vos Jorge ya tenès tu posiciòn tomada pero a cualquier otro visitante de esta pàgina le invitarÃÂa a escuchar The Seeds of Love, Elemental, Raoul y Los Reyes de España y el recièn publicado Everybody loves a Happy Ending. Escuchen y comparen con lo que hay en el panorama actual del pop y el rock. The Hurting y Big Chair son buenos, pero lo mejor, lo más arriesgado ambicioso y fuerte viene luego, insisto…
A ver, “The Hurting” era un buen disco, a mi me gusta pero se queda ahÃÂ, con esa actitud adolescente, con ese ambiente claustrofóbico y de bajo perfil. Si es por eso, por lo de la “mal entendida evolución” muchas de las buenas bandas que hay en el mundo no deberÃÂan existir más. Si todas siguieran la veta original, se simplemente se estancarÃÂan y se condenarÃÂan a morir. Se imaginan a U2, o R.E.M. o a COLPLAY sonando de la misma manera en que comenzaron. Lo que pasa es que están aquellos que piensan que existe una fórmula de la que los músicos no deben separase. Tienen un pensamiento muy determinista. Por ejemplo, la opinión de Jorge ya leàpor ahày me da la impresión que hay quiénes esperan que las bandas no hagan nada de lo que sus estructuras mentales pueden predecir. Por suerte, no todos pensamos asÃÂ. Fijense, si los Beatles se quedaran en la feliz era de la beatlemanÃÂa con los flequillitos y los “I love you yeah, yeah”, no habrÃÂan tomado riesgos o nuevos caminos para llegar a lo que luego lograron. Si REM siguiera con sus cancioncitas tipo “Losing My Religion”, bueno, más vale que sean ese recuerdo hermoso que uds dicen. Pero, no: ellos hicieron un disco como “Reveal” y para eso debieron ser más ambiciosos. Y ejemplos hay a montones.
Tears For Fears no consiguó conservar la popularidad que tuvo con su segundo disco que fue un gran suceso mundial. Sin embargo, la calidad y amplitud de su producción merece ser conocida por quienes respetan al Rock/Pop. (No apto para los fundamentalistas del sonido “duro” que supuestamente el sólo el rock puede expresar). Roland Orzabal, pertenece a esa raza de talentosos , versátiles e inteligentes. Escuchar los albumes de TFF p o s t e r i o r e s a The Hurting es poder apreciar cuidadas producciones, es poder disectar capas de sonidos.
Supongo que todo se reduce al hecho de que una banda o artista te guste o no. Personalmente, trato de no encasillar a mis artistas preferidos en una determinada etapa. Y en cuanto a la resurrección de bandas en el caso de TFF, en realidad nunca se fue del todo, es solo que se convirtió en algo invisible para los cánones actuales de los charts. Pero me pregunto, ¿es más importante el éxito y los charts o la calidad de la obra? Muchos se refieren a Tears for Fears como a una banda que se echo a perder. Nada más injusto.
Por último me pregunto: ¿qué sentido tienen los que hacen crÃÂticas sobre música/discos? ¿Acaso ellos podrÃÂan hacerlo mejo? Como no pueden -en la mayorÃÂa de los casos- se quedan en la más fácil que es la descalificación de acuerdo a pautas deterministas y pobres.
“…Y hay una gran frustración en sus almas/
y pensamientos negros/
que quedan pegados entre los oÃÂdos de alguien/
como yo y mis grandes ideas…”
TEARS FOR FEARS
Me and My Big Ideas (Orzabal/Griffiths)
Jaime, ¿y por qué no podemos hablar sobre las obras musicales? Francamente, me parece muy pobre asumir el sentido común de los músicos, que a pesar de hacer pública su obra, se niegan a aceptar cualquier crÃÂtica, bajo el escudo de “sólo los músicos pueden hablar de la música”. Ahora resulta que la obra sàpuede ser pública para ganar un montón de dinero y para que la pasen en la radio, pero deja de serlo a la hora de que se plantean las crÃÂticas. Si querés asumir el sentido que les conviene a los músicos, adelante; en mi caso, no lo hago.
El segundo problema es el hecho de que tomás mi texto como una crÃÂtica únicamente centrada en la música, cuando más bien enfatizo como los Tears for Fears se vincularon con mi experiencia musical (y por eso, claro, es un blog personal). Respeto tu postura, y por eso no la descalifico. Tenés derecho a pensar como quieras. Pero desde mi punto de vista, The Hurting es el único disco decente de TFF. Es mi opinión, y la mantengo, y por suerte los demás pueden tener otra visión del tema
Ah, y los últimos discos de REM y U2 tienen un sonido tan conservador que asusta. Me parece que no son buenos ejemplos de “bandas que cambian”.